2. ¿Por qué cultivar en invernadero?
Las limitaciones que el medio ambiente impone, llevaron a crear nuevas formas de cultivos, con parte o todo el ciclo bajo protección, utilizando para ello materiales y formas diversas.

De esta manera se logró producir en épocas que antes no era posible, incrementar la producción física, mejorar la calidad, así como también disminuir los riesgos frente a fenómenos climáticos como lluvias intensas, granizos, vientos y heladas.

El cultivo de diversas especies hortícolas en forma protegida es una estrategia productiva que persigue principalmente los siguientes objetivos:

  1. Aumentar la producción.

  2. Obtener productos de mejor calidad.

  3. Adelantar o retrasar el momento de la recolección (cosecha).

  4. Al cultivar bajo invernadero ciertas especies hortícolas, como por ejemplo tomate, pimiento, apio, frutilla, pepino se busca principalmente, obtener la producción con anterioridad o posterioridad a la época normal de cosecha de campo. De esta manera se puede lograr una mejor cotización en los mercados y un abastecimiento más prolongado.


Vista interior de un invernadero condiciones aceptables de funcionalidad y eficacia.



Todas las plantas tienen para su desarrollo vegetativo, exigencias muy concretas en cuanto a temperatura, por ello su cultivo debe hacerse en aquellas épocas del año en que se dan las condiciones optimas para su desarrollo, (germinación de las semillas, crecimiento y desarrollo de las plantas).

Si instalamos los cultivos en un medio en que la temperatura ambiente es controlada en un rango adecuado, éstos crecerán con toda normalidad. Por otra parte, como consecuencia del manejo del medio ambiente, se logra aumentar los rendimientos porque las plantas pueden expresar en mayor medida su potencial de producción.

El uso de cultivares adecuados, de buena aptitud para cultivar en invernadero, complementados con las prácticas culturales precisas (riego, fertilización, control de plagas y otras) permiten alcanzar producciones que superan cuali- y cuantitativamente a la de los mismos cultivos realizados a campo.

Asimismo, otra de las ventajas es el aumento significativo de la seguridad de cosecha, limitando la posibilidad de pérdidas por adversidades climáticas como sequías, heladas, vientos, lluvias intensas, granizos, permitiendo asimismo, obtener mayor proporción de productos de alta calidad.

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