Lección 6: Producción propia de Semillas
Para preservar y mejorar la diversidad de especies que producimos en nuestra huerta lo mejor será producir nuestra propia semilla. Esto nos permitirá disponer de semillas de calidad en el momento adecuado para la siembra.
Como regla general, para producir nuestras semillas debemos elegir las mejores plantas: las que observamos sanas, vigorosas y muy productivas.

Se debe tener en cuenta que en algunas especies, las semillas se obtienen junto con la cosecha de los frutos, como es el caso de los zapallos, melón, maíz, tomates (redondos o peritas), pimientos y berenjenas. En otros cultivos, se deben dejar algunas plantas para producir semillas, es el caso de las cebollas, puerros, zanahoria, rabanito, coliflor, repollo, apio, perejil, lechuga y acelga.



SEMILLAS QUE SE COSECHAN CUANDO SE CONSUME EL FRUTO

En estos casos procedemos con los siguientes pasos:

  1. Elegir las mejores plantas, con hojas sanas, buena producción y del tipo de fruto que se prefiere.

  2. Dejar madurar los mejores frutos, tener en cuenta que en el caso de los frutos que se comen inmaduros hay que esperarlos un poco (maíz dulce, zapallito, pepino, chaucha). Observar que las semillas sean de color blanco o crema propio de la especie, que no tengan hongos, que estén en buenas condiciones.

  3. Se cortan los frutos maduros y se extraen las semillas. Se lavan debajo de la canilla (con algún colador) y se colocan extendidas sobre un papel.

  4. En el caso del tomate, se deben dejar secar las semillas con el gel que las rodea, luego se lavan con un colador debajo de la canilla y luego se extienden en un papel y se dejan secar a la sombra.


Lección 6
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